viernes, 3 de abril de 2020

La entrevista

Si de verdad eres el culpable de todos esos asesinatos sin resolver-dijo el periodista.-¿Cómo capturas a tus víctimas?

Entonces el asesino respondió:

-Les ofrezco una entrevista



La cura: El virus de la Muerte



Han pasado cinco años desde que se propagó la pandemia.
Lucas un joven superviviente caminaba por las desiertas calles de la ciudad.
A lo lejos creyó ver algo. Hizo un esfuerzo y se concentró un poco más con la esperanza de descubrir qué podía ser. No, no era algo.
Era alguien. Y no uno, sino varios.
Viajaban juntos. ¿Un grupo? Quizá si.

Dudaba qué hacer. Quería hablar con ellos, averiguar quiénes eran y cómo podían ayudarle, pero también temía que le ocasionaran problemas.

Necesitaba respuestas, soluciones para acabar  con esta pandemia.  
Entonces se arriesgó y fue en su busca.
- «Sólo un poco más», pensó.

En efecto, se trataba de cuatro personas. Reconoció el emblema que llevaba uno de ellos era el emblema de las Naciones Unidas .
 Algo en sus ojos dejaba ver el casi insoportable peso de una tarea inacabada, de cuya naturaleza querría que le hicieran partícipe.
-¿Lucas ?-dijo la mujer de pelo corto y moreno 
-¿Elena?
Elena Rodríguez, era antigua compañera de Lucas y secretaria general de las Naciones Unidas
-Vamos a llevarle dentro, rápido-Ordenó Elena a los otros tres
Dentro del edificio, Lucas comenzó a relatar a los presentes como sobrevivió en estos cinco años:
-Y fue así como me inoculé una dosis del virus y sobreviví estos años.

Más tarde en uno de los laboratorios, una médico de cabellos dorados , junto a Elena y dos militares comenzaron a desarrollar con la sangre de Lucas una vacuna mundial para acabar por completo con la pandemia.
La vacuna tiene éxito y es distribuida a nivel mundial diezmando así a los infectados  Finalmente la gente superviviente  comienza a sobrevivir y repoblar .


domingo, 22 de marzo de 2020

Golpe de suerte


Que contento estás chico. Y José se alejó feliz pensando que la suerte le sonreía, pues era el tercer premio de lotería que le tocaba.

lunes, 16 de marzo de 2020

Una vida perdida (extracto)


Aquella mañana de marzo en  la comisaría de  Ciudad Real, al inspector Robles le llegó la noticia de una muerte que había conmocionado a gran parte de la ciudad. El obispo de la Catedral de la ciudad había muerto en extrañas circunstancias.
El padre Javier era muy querido por la comunidad. Los miembros de ésta destacaban sus constantes labores y capacidad de ayudar a todos los indigentes de la ciudad.
Robles recibió el informe de la autopsia, éste indicó que el padre Javier había muerto por intoxicación, pero no había indicios de asesinato. Este informe lo firmó la forense Montalvo, reconocida profesional de gran prestigio en Ciudad Real.
Sin embargo,  desconfiaba del resultado
―¿Qué crees tú, Carmen? ―preguntaba él
―En efecto Daniel,  esto pinta muy mal
Robles y Carmen se trasladaron hasta la casa parroquial, donde residía el sacerdote. Llevaban una orden judicial para entrar.
―Mira todas  estas figuras, Daniel -Expreso Carmen

lunes, 24 de febrero de 2020

El cuadro

Era domingo por la mañana Verónica y Luis paseaban por el Rastro. Entre ropa, libros viejos e infinidad de trastos lo descubrieron.
Era un cuadro donde se representaba una habitación en la que había una mesa con un mantel de flores. Sobre el mantel había dos cosas:  un cepillo del pelo y un espejo de mano. De espaldas al espectador, había una mujer asomada a un balcón desde el que se veía una colina cubierta de hierba.
En la parte posterior del cuadro había un pequeño rotulo que decía “Mujer en balcón” y una firma ilegible. Verónica, que era una persona de buen gusto, incomprensiblemente se sintió fascinada por la pintura a pesar de que los colores eran algo chillones y la perspectiva no estaba muy cuidada. Era poco dinero y se lo compró a un anticuario.
 Le encargaron un marco y quedó colgado en el salón.
A los pocos días, pequeños objetos empezaron a desaparecer de la casa. Objetos como un osito de peluche blanco , una fina pulsera de plata y un estuche de lápices de colores que utilizaba para su trabajo…
Una mañana de compras, Verónica, enfundada en un precioso vestido naranja, recordó no haber cogido los zapatos que debía haber llevado a reparar. La pareja se encontraba cerca de su casa y ella decidió ir a buscarlos mientras Luis acababa las compras. Tardaba demasiado y se alarmó. Fue a buscarla. Su bolso estaba sobre la mesita del hall junto a las llaves. La llamó, pero no tuvo respuesta. Había desaparecido.
Luis llamó a la policía para denunciar los hechos. No había señales de violencia ni pista alguna. Mientras en la salita, los agentes redactaban el informe, descubrió que en el cuadro, sobre el mantel florido había tres  objetos que, por lo visto, no se había percatado hasta entonces.
Estos le resultaron familiares: un osito blanco, una pulsera de plata y un estuche de lápices de colores.
Por un momento le asaltaron unas ideas que, por absurdas, pronto desechó.
Al mes de la desaparición, el cuadro empezó a resultarle molesto. En un arrebato, lo descolgó y lo fue a dejar junto al cubo de basura, entonces descubrió aquella diminuta figura de mujer vestida de naranja sobre la colina. Hubiera jurado que no estaba en la pintura con anterioridad, pero tal vez estaba equivocado….

sábado, 25 de enero de 2020

La moneda de oro (extracto)


La bella y antigua villa de Cáceres , nos invita a  recorrer y transportarnos a otras épocas o a otros mundos por sus calles cuyas piedras guardan recuerdos y extraordinarios grabados 

Cáceres se encontraba abarrotada aquella tarde de finales de octubre.
Antonio Rodríguez, un joven investigador ciudadrealeño, había llegado a la ciudad para disfrutar de unos días de vacaciones.
Tras instalarse en su habitación del hotel Exe Ágora, decidió dar un paseo por la ciudad.
Tras un largo paseo, entró por la puerta de Mérida hasta la Plaza de San Juan donde paró para tomarse algo de cenar en un restaurante. Después de cenar y antes de pagar la suculenta cena, un anciano fraile llegó a su lado pidiéndole una limosna.
Antonio afirmó no llevar más dinero que el que había dejado en el restaurante.